Posible sequía global amenaza comercio y transporte mundial

Las distintas sequías generadas a raíz del cambio climático, que están confluyendo actualmente en el mundo, representan un peligro para las cadenas de suministro debido al impacto que tendrían sobre los medios de transporte, las materias primas y las energías.

El aumento de las temperaturas medias a nivel global y la falta de lluvias en todos los continentes han prolongado las bajantes de los niveles hídricos y ya preocupan a los especialistas por ser los principales causantes de las extensas sequías.

De hecho, los principales ríos del mundo acumulan un descenso que sitúa el nivel de las reservas de aguas en sus mínimos históricos y colocan a las rutas fluviales más importantes, como el chino Yangtzé, el norteamericano Colorado, el argentino Paraná y los europeos Rin, Danubio y Támesis, en un grado de tránsito alarmante debido a la escasa profundidad en sus aguas.

De hecho, la cuenca del Colorado acumula 23 años en emergencia hídrica, pero nunca había llegado a un nivel tan bajo de capacidad, hecho que afecta las cosechas y la generación de energía y que también repercute inmediatamente en los precios internacionales de las commodities, muchos de ellas, en sus máximos históricos.

Algo similar ocurre en algunas regiones de Sudamérica, donde la alerta por las sequías se extiende por varios años, como en Mendoza, en Argentina, el Sur de Brasil o en algunas ciudades chilenas que ya llevan más de una década en rojo.

HISTÓRICO
De acuerdo a un informe presentado por el Observatorio Mundial de la Sequía, Europa atraviesa la peor sequía en 500 años, lo que provocó una disminución superior al 30 por ciento en el caudal de sus ríos y puso en alerta a casi la mitad del continente.

El río Rin, en Alemania, por ejemplo, en algunos tramos apenas supera el medio metro de profundidad y, al tratarse de la principal red fluvial europea, obliga al comercio marítimo continental a evaluar nuevas conexiones.

Debido a las altas temperaturas y la falta de lluvias, el Viejo Continente ha sufrido la pérdida de más de 300 mil hectáreas por incendios forestales en lo que va del año y en algunas ciudades las reservas de agua apenas superan el 10 por ciento de su totalidad.

En efecto, una quinta parte de su vegetación ya muestra cambios en su estructura debido a la prolongada sequía y desde la Unión Europea ya vaticinan un fin de año complicado en el suministro de materias primas y energías, agravado, además, por el conflicto geopolítico en el Mar Negro.

Los países más afectados son Alemania, España, Francia, Gran Bretaña, Hungría, Italia, Portugal y Rumania, en donde en algunos casos los distintos gobiernos ya han impuesto restricciones para el consumo hogareño de algunos productos debido a la caída de las cosechas de maíz, soja y girasol.

Además, en España ya peligra la cosecha total de olivas y el abastecimiento continental de aceite y derivados no podrá ser completado en el corto plazo.

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