Normalización del abastecimiento global contrasta con menor demanda comercial

Mientras los actuales indicadores económicos muestran que las congestiones en las cadenas de suministros del mundo lentamente se encaminan a normalizarse, la menor demanda de los consumidores comienza a generar preocupación en los distintos mercados.

Según especialistas, la presión sobre el abastecimiento global ya tocó su pico y, por lo tanto, el impacto que esto produce sobre los precios también encamina a relajarse.

Sin embargo, las consecuentes disrupciones operativas finalmente derivaron en un menor consumo en productos que podría encaminar a las distintas economías a una recesión generalizada, debido a que esta tendencia en baja de la demanda se mantendrá, al menos, hasta el 2023.

Este año, el comercio mundial ha tolerado las interrupciones en los puertos chinos, el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, pero ahora debe soportar las crecientes huelgas que se están produciendo en distintos sectores logísticos, como en puertos en India y Alemania y ferroviarios norteamericanos

Esta nueva problemática es el principal motivo por el que aún las empresas no logran superar por completo las mencionadas complicaciones de abastecimiento, pero esta situación está disminuyendo.

INDICADORES
De todas maneras, el Banco Central de los Estados Unidos descree que la normalización en el suministro global se concrete en un plazo inmediato.

Además, prevé que la tendencia en el descenso de la demanda de productos y bienes generales continúe progresivamente en cifras similares al del primer trimestre de este año, pero aún lejos de los mínimos sufridos durante la pandemia del COVID-19.

Según sostiene el organismo, las tarifas en baja de los fletes marítimos en temporada alta de comercialización son un indicio, no solo del aumento de la oferta por sobre la demanda, sino también que esos precios estaban sobrevaluados y que volver a los valores originales era inevitable.

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