Musicoterapia: el arte al servicio de la salud

Pocas actividades buscan unificar el arte y el bienestar como lo hace la musicoterapia. Norma Gutiérrez Leyton dirige un instituto destinado a esta práctica en su Colombia natal y también es especialista en artes terapéuticas, asesora en estrategias de bienestar integral y autora.

A través de esta entrevista, nos comenta las bondades de una disciplina que representa mucho más que música para los oídos.

¿Podrías explicarnos qué es la musicoterapia?

Es el arte al servicio de la salud. Para mí, es el uso de la música que nos ayuda a mejorar nuestras habilidades de expresión para poder conectarnos con nosotros mismos y favorecer la comunicación desde nuestro interior y también hacia los demás. También colabora en el desarrollo de habilidades a través de la melodía, la armonía y el ritmo, que son elementos bien utilizados puede favorecer estados de bienestar y de calidad de vida.

Además, podemos considerarla un tratamiento porque promovemos la salud, prevenimos enfermedades y tratamos distintas patologías y afecciones.

¿En qué consiste una sesión de musicoterapia?

La sesión inicia siempre teniendo en cuenta las características del usuario, el grupo o la comunidad con la que se va a sesionar, en donde trabajamos objetivos ajustados a sus necesidades. Si bien el terapeuta lleva algunas propuestas musicales, trabajamos basados en la música del usuario o el grupo.

La musicoterapia actúa casi como un triángulo en el cual hay momentos en los que el usuario es protagonista dentro de la dinámica de la sesión. Entonces, tiene que tocar un instrumento o participar de juegos de roles o sonoros, improvisación musical, actividades relacionadas a componer algún tipo de canción o analizar letras. Lo que escuchamos puede generar emociones y sentimientos que luego buscamos relacionar con la vida misma y para cada uno la sensación será totalmente diferente.

¿Cómo puede ayudar esta disciplina a un profesional como el de Logística o el Comercio Exterior, dos actividades tan dinámicas como estresantes?

La música es la más social de todas las artes y por eso no tenemos necesidad de que nos guste una canción para sentir conexión con el ritmo o la melodía y esto tiene que ver con nuestra capacidad de empatizar.

Entonces, la música ayuda al profesional a reconocerse más y a trabajar estas habilidades sensoriales de manera consciente, a estar más atento al servicio al cliente, a tener una cara amable. Todas estas son habilidades que nosotros podemos manejar desde la parte sonora y musical. Esto va a generar un impacto directo en la productividad porque nos va a ayudar a afinar todas esas capacidades sociales, como el lenguaje y la comunicación, y a fortalecer relaciones humanas dentro de organizaciones que las deterioran. Además de relajarnos, claro.

Puede ayudar a identificar el estrés. Una de esas dificultades es parar la cabeza porque empezamos a tener pensamientos repetitivos en los momentos de descanso y esto nos genera distintos malestares como el insomnio, ansiedad u otras sintomatologías.

Entonces, podemos decir que a través de la música encontramos una manera divertida de hacer terapia…

Llevo más de 20 años estudiando cómo aplicar el arte al bienestar de las personas y puedo decirte que las artes confrontan sí o sí al ser humano y la mayoría tiene cierto bloqueo a manifestarse artísticamente. Entonces, busco emplear una metodología que identifica nuestra empatía desde la parte musical que relaja a mi cerebro, que me alegra, que me hace descansar o me saca el mal genio.

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