«Lo que yo palpo en cuanto a lo que hace a nuestra actividad, es que hay un intercambio importante a partir del “nearshoring” que se empezó a ver después de la pandemia».

«El nearshoring hace que se vuelva a poner el foco en las producciones regionales, en el abastecimiento regional por su cercanía. Y esto creo que es una gran oportunidad y un gran beneficio para Latinoamérica, porque nuestra región actualmente ha quedado un poco relegada en función de los países asiáticos».

¿Cuáles son tus roles actuales en lo que hace a la actividad gremial empresarial?

Actualmente soy vicepresidente de la Federación de Asociaciones Nacionales de Agentes de Carga y Operadores Logísticos Internacionales de América Latina y el Caribe (ALACAT), soy miembro del sector privado que asesora a la Organización Mundial de Aduanas, soy el presidente del Consejo Conjunto del Programa Latinoamericano de Carga Aérea de La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), soy presidente de La Federación Internacional de Asociaciones de Transitarios (FIATA) para la Región Américas, y miembro del Air Freight Institute de FIATA, donde estamos en este momento negociando un acuerdo global entre IATA y FIATA.

¿Encontrás algún denominador común entre los diversos roles institucionales que llevas adelante?

Sí claro, la integración regional y global. He estado presente dando charlas para el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización Mundial de Comercio, y realmente la propuesta en común es integrarse, como forma de crecer y desarrollarse.

Argentina está empezando a dar esos pasos, ya que antes estaba un poco reticente, con una apertura al mundo muy limitada y condicionada, basada en acuerdos bilaterales y demás.

Si uno ve los modelos que hay en América Latina, por ejemplo, Chile, que es abierto totalmente, ha tenido un crecimiento y un desarrollo mucho más rápido y mucho más importante, que ha mejorado en gran medida la vida de sus pueblos, justamente a partir de esa apertura.

Entonces, todas estas presencias que tenemos lo que ayudan es a lograr esa apertura y, de alguna forma, al crecimiento de nuestros países, para que se integren y tengan una mejor calidad de vida.

¿Cómo percibís que está evolucionando ese proceso de integración de los países de Latinoamérica?

Lo que yo palpo en cuanto a lo que hace a nuestra actividad, es que hay un intercambio importante a partir del “nearshoring” que se empezó a ver después de la pandemia.
Esto hace que se vuelva a poner el foco en las producciones regionales, en el abastecimiento regional por su cercanía. Y esto creo que es una gran oportunidad y un gran beneficio para Latinoamérica, porque nuestra región actualmente ha quedado un poco relegada en función de los países asiáticos.

Porque todas las grandes inversiones y los desarrollos más importantes se han ido a Asia. Entonces, este nuevo concepto lo que hace es retrotraer esta situación para volver a tener producción local o regional con el fin de abastecer a las industrias y mejorar los procesos productivos.
Este creo que es el desafío que tiene Latinoamérica en este momento y que representa una gran oportunidad.

¿Cuál es la importancia de la logística en este proceso?

Para esto la logística es todo. Los proyectos logísticos lo que hacen es aportar competitividad, lograr que las empresas tengan más productividad y tengan la posibilidad de penetrar en los mercados de la forma más rápida, más directa y en las mejores condiciones económicas.

Esto creo que es la base de cualquier crecimiento. Por eso somos una de las industrias básicas, aunque no lo seamos desde la producción, sino desde los servicios que hacen el mejor aporte para el crecimiento de los países.
Es una de las ventajas comerciales productivas y de bienestar más antiguas. Viene de los fenicios. Nosotros lo estamos viendo desde otra óptica, pero es eso justamente lo que ha hecho los grandes cambios globales.

Actualmente, si uno lo mira en función del tráfico aéreo, el único lugar donde ha crecido en los últimos años es desde América. Y el mayor crecimiento es desde América a través de España rumbo a los países asiáticos.
Quiere decir que lentamente empezamos a ver un crecimiento y una reinversión de lo que eran los productos productivos. Esto creo que es muy beneficioso y debemos aprovecharlo.

¿Cómo sentís que miran a Latinoamérica desde el exterior?

La mirada hacia Latinoamérica es la de oportunidad. La región está en el centro de las expectativas, frente a una importante oportunidad de desarrollo y crecimiento.
Tenemos que aprovechar esta oportunidad porque creo que es el momento de poder tener un crecimiento realmente importante, como lo tuvo hace 40 años atrás Asia.

Si hacemos esa analogía, seguramente en algunas décadas estemos produciendo a ese nivel. Realmente creo que estamos en el momento de empezar a desarrollarnos de una forma distinta.

¿Un mensaje para los jóvenes que están mirando al sector logístico como camino de desarrollo?

Voy a expresar una idea más que un mensaje. No hay nada que no se logre con esfuerzo. Así que todo el esfuerzo que uno le pueda dar, con conocimiento y unido a la tecnología, creo que tenemos una buena oportunidad para que mucha gente pueda ser protagonista de este cambio y de este crecimiento.

Que los jóvenes tengan claro que la logística va a ser el centro de eso. Sin logística no hay posibilidad de crecer, de producir, de ser competitivo y productivo. Y de eso se trata. Así que necesitamos profesionales que realmente estén dispuestos a crear y a desarrollar nuevas facilidades, nuevas tecnologías, asumir riesgos, y seguramente vamos a crecer.

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