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CAN y Mercosur, por una mayor convergencia

En un encuentro organizado conjuntamente por el Instituto para la Integración de América y el Caribe (INTAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), referentes de la Comunidad Andina (CAN), el Mercosur y distintos organismos económicos regionales coincidieron en la necesidad de lograr una mayor convergencia que les permita facilitar el comercio intrarregional y superar conjuntamente las dificultades que presenta el contexto global actual.

Al respecto, la primera expositora, Ana Basco -directora del INTAL- subrayó la existencia de “muchas diferencias, divergencias y otras especifidades en cada uno de los bloques e, incluso, dentro de cada uno de ellos, pero existe la creencia de que hay lugar para una mayor convergencia, tanto en la agenda más tradicional, como lo es la facilitación del comercio, como en otras”.

Las otras agendas mencionadas por Biasco responden al ambiental, a la cuestión de género y a la digital, aspectos sobre los que se basaron dos informes presentados por el instituto (uno por la CAN y otro por el Mercosur) y que fueron el motivo real por el que se realizó el evento.

“Sabemos bien que juzgar o evaluar los procesos de integración regional, en especial, de estos dos bloques, sin tener en cuenta el contexto externo es imposible porque cada uno está sujeto a condicionantes tanto externos como internos”, agregó la directora de INTAL.

En este contexto, Biasco describió diferentes crisis que el mundo enfrentó en los últimos quince años e impactaron directamente en las economías de Sudamérica: multilateralismo, ralentización de la globalización, crecientes tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, la crisis financiera del 2008 y la reciente pandemia, cuyas consecuencias aún se están descubriendo.

INTEGRACIÓN
La apertura del encuentro, que indagó sobre los procesos de integración latinoamericanos, también contó con la presencia de Jorge Pedrazas, secretario general de la CAN, y Sergio Abreu, secretario general de la Asociación Latinoamericana de la Integración (ALADI).

Pedrazas coincidió en la necesidad de generar un mayor acercamiento regional: “Creemos que es el momento ideal para hacer un esfuerzo para lograr más convergencia porque han pasado los tiempos de la emulación de los organismos de integración y justamente ese calificativo tiene que prevalecer encima de todo”.

Además, resaltó la existencia de una Comunidad Andina más moderna y dinámica en la actualidad, que intenta acercarse a la transformación digital y sustentable que el mundo exige en la actualidad y que podría derivar en un mayor liderazgo de Latam.

También destacó la importancia del continente en la proveeduría mundial de materias primas, por lo que «es el momento de que la CAN se integre a otros bloques no sólo para sumar nuevos retos para el liderazgo, sino para ser contribuyente a estos procesos de integración regional”.

Abreu, por su parte, explicó que hoy el comercio mundial está girando hacia la regionalización, aunque, en Latinoamérica los procesos de integración apenas alcanzan el diez por ciento y esto, desde su perspectiva, no es positivo para los bloques.

Por último, se refirió a la importancia de obtener una mayor colaboración del sector político porque es fundamental para generar capacidad empresarial, pero “primero tenemos que pensar cómo desarrollar el futuro de la próxima generación y de esto se trata la verdadera integración”.

INFORMES
Bajo los títulos de El Devenir del Mercosur: Claves internas y externas y Comunidad Andina: En búsqueda de convergencia, los informes presentados por el BID destacan que una gran parte de la población apoya una mayor integración regional.

Según mencionó Blasco, en una encuesta realizada en distintos países del subcontinente, el 70 por ciento apoya esta causa, mientras que el 50 por ciento considera que los bloques mencionados tienen un impacto positivo para la economía de los países, algo que fue celebrado por los funcionarios presentes.

Además, se destacó los avances conseguidos en las distintas agendas: en el aspecto ambiental, se mencionó la concientización que ha tomado la población con respecto a generar políticas más sustentables e, incluso, que la mayoría accedería a pagar más por un producto que fuese realizado por un sistema que proteja los ecosistemas.

En cuanto a género, si bien hubo avances, aún el acceso a empleos bien pagos y de calidad en la región son un desafío para las mujeres, en el cual la brecha laboral entre ambos es mayor en el sector exportador con respecto a otras industrias.

En el aspecto digital se destacó la falta de políticas que fortalezcan el comercio electrónico transfronterizo, en un subcontinente en donde el acceso a la tecnología y su productividad son inferiores a las del resto del mundo luego de la pandemia.

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