Advierten en Argentina que aumento de retenciones podría afectar cadena del girasol

El girasol es un complejo clave del sector agroindustrial argentino, siendo Argentina el tercer exportador mundial de harina y aceite de girasol.

En este sentido, los productos derivados de la industria aceitera desempeñan un rol fundamental en la inserción internacional, siendo el octavo complejo exportador de Argentina. 

En 2022, el complejo del girasol contribuyó con el 2,1% del valor agregado de todas las cadenas agroalimentarias. Dentro del sector, más del 82% de la oferta total de girasol se dirige a las fábricas aceiteras, lo que representa más del 10% del valor agregado de toda la cadena productiva.

«Dado el rol de la industria en el entramado productivo del sector, cualquier distorsión y aumento de retenciones que recaiga sobre ella, impacta directamente sobre la lógica de comercialización local, afectando la rentabilidad de los productores y las posibilidades de producción», advierten desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Históricamente, cuando se aplicaba un sistema escalonado de aranceles a la exportación, la brecha en la tributación entre los productos compuestos por FOB y las semillas tendía a reducirse. Por otro lado, en esquemas unificados o con impuestos más altos para el sector aceitero, la diferencia relativa entre ambos tendía a aumentar, ya que en todos los casos la base imponible para la industria era mayor.

La unificación de las tasas impositivas en un nivel del 15 % implica una carga tributaria más alta para la producción de derivados del girasol debido a la mayor base imponible. En última instancia, esto resulta en una menor capacidad de pago teórica para el productor y afecta la rentabilidad de la producción del cultivo.

A nivel nacional, según datos de la Secretaría de Agricultura (SAGyP), la rentabilidad bruta, que incluye los arrendamientos, ha estado experimentando un período muy desafiante desde principios de 2023.

«La mayor carga tendrá impacto en la rentabilidad del productor que está por cosechar el girasol 2023/24 que implantó con otras reglas de juego y, al mismo tiempo, podría complicar la siembra de la próxima campaña 2024/25», señalan en un comunicado.

Este potencial aumento de retenciones en los impuestos a la exportación surge en un contexto de precios internacionales a la baja debido a una reorganización del mercado tras las interrupciones causadas por la pandemia de COVID-19 y la situación en Ucrania tras la invasión rusa.

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