El estrés de las cadenas de abastecimiento globales comienza a afectar a Latinoamérica.

Staff

El gran aumento en la demanda de bienes y servicios registrado a partir de la flexibilización de las restricciones sanitarias, comenzó a impactar fuertemente en varios países latinoamericanos, una región mayormente importadora en la que las cadenas de suministros están registrando inconvenientes para garantizar el abastecimiento.

Si bien la situación no alcanza el nivel de saturación que se vive en Estados Unidos, donde incluso la campaña navideña está amenazada, son varias las dificultades que presentan las grandes economías latinoamericanas:

Brasil. La mayor economía sudamericana sufre el colapso de los puertos asiáticos, que son clave para el abastecimiento de fertilizantes para la agroindustria, que tiene en Brasil a uno de los mayores exportadores mundiales de alimentos.

Si bien no se estaría generando una crisis inmediata, los efectos de esta problemática se podrían sentir en la cosecha 2021-2022, ante lo que el país está buscando distintas alternativas para su abastecimiento.

Por otro lado, en algunas ciudades empiezan a escasear también algunos productos, como los juguetes chinos, y varias fábricas de automóviles han tenido que ralentizar sus operaciones por falta de piezas, como los semiconductores.

México. La escasez de chips es aún más aguda en la poderosa industria automotriz mexicana, que representa el principal componente de su PIB industrial. También el sector «retail» está siendo impactado por la carencia de productos que tuvieron una alta demanda en la pandemia, como las bicicletas.

El banco central de México atribuye a estos factores parte del alza en la inflación, que se sitúa cerca del 6 % en lo que va del año, el doble de la meta oficial. 

Colombia. El país podrían tener problemas para abastecerse de algunos regalos navideños como juguetes, licores, productos electrónicos y electrodomésticos, pero sobre todo los especialistas señalan que sufrirá un aumento de los precios fruto de los elevados costos logísticos.  

Un contenedor que usualmente se traía de China a un costo de 2.200 dólares, hoy cuesta entre 20.000 y 22.000.

Argentina. Las empresas que están padeciendo falta de insumos son las bodegas, las automotrices, los fabricantes de electrónica, de calzado y de maquinaria agrícola.

La menor oferta de fletes y los mayores precios del transporte implican un agravamiento de los problemas para importar en Argentina, donde las licencias y las divisas ya están restringidas.

El encarecimiento de los fletes marítimos está afectando también las exportaciones que van a Asia —el mercado continental más importante para Argentina—, lo que podría hacer que el país suramericano pierda rentabilidad.

Chile. La presión no está tanto en la disponibilidad de los productos, sino en los inventarios y en los tiempos de espera, sobre todo en los bienes durables. Hay un encarecimiento muy fuerte en toda la cadena de suministro, desde los insumos productivos hasta el histórico aumento en el costo de fletes marítimos.

Esto ha provocado un fuerte aumento de precios, especialmente en segmentos que operan con márgenes más reducidos como alta tecnología, muebles, automóviles, herramientas eléctricas, equipos de sonido y microondas.

REFERENCIA

https://www.eluniverso.com/noticias/internacional/latinoamerica-empieza-a-sentir-los-efectos-del-desabastecimiento-mundial-nota/